El género y la estética, dos recursos para la narración

Charlando con otros roleros, uno de ellos se quejaba de que cyberpunk no daba para muchos estilos de personajes. Y se empezó a hablar de los modelos de personajes que podía existir: hacker, samurai callejero, mago y otros. Yo defendía que realmente en cyberpunk puedes hacerte muchísimos más tipos de personajes. No todo se limita a los predefinidos por los juegos de rol que tenemos. Pero claro, entonces me di cuenta que en la conversación estábamos hablando de dos cuestiones distintas. Para mi el cyberpunk es una estética, para muchos de ellos es un género. Y esto es importante diferenciarlo a la hora de pensar historias, porque la realidad es que si al final nos atamos únicamente a las estéticas vinculadas a géneros nos vemos sin capacidad de innovar. Todas las historias de western serán igualmente aburridas y en todas las partidas de Star Wars sucederá lo mismo. Por esa razón veo necesario hacer una diferenciación entre estética y género. 

Nota: No tomarse esto como definiciones académicas. No me interesa debatir sobre nombres sino sobre la diferencia que planteo.

La estética nos da una referencia visual y un contexto común para narrar la historia. Nos permite delimitar aproximadamente el nivel tecnológico, la presencia de cuestiones sobrenaturales, el color de las cosas, los elementos más comunes, los tipos de personajes que nos hace falta  para que el ambiente sea coherente. La definición correcta nos tiene que dar igual, no vamos a discutir si fantasía urbana requiere que haya hombres lobo o no, pero sabemos que cuando nos referimos a fantasía urbana hablamos de un sociedad más o menos actual donde existe magia que de una forma u otra afecta a un entorno conocido, pueden ser gatos inteligentes con magia, un investigador de lo sobrenatural, hijos de dioses peleando en los tejados  o un grupo de vampiros conspirando desde la sombra. Luego los detalles y pormenores podemos discutirlos, retocarlos y cambiarlos a nuestro gusto, pero nos sirve de guía y nos da recursos para plantear nuestra historia. Lo ideal es leer, ver o jugar historias vinculadas a la estética que te interesa encontrar puntos comunes, para extraer recursos y no acabar alimentándote solo de una fuente. Al mezclar diferentes visiones de una estética acabas construyendo la tuya propia,  

Algunas de las estéticas más usadas y conocidas son:
cyberpunk, steampunk, fantasía medieval, space opera, sci-fi, fantasía urbana, western

El género por su parte nos marca el tono, el tipo de acciones y sucesos que van a tener lugar en la partida. El género nos marcará principalmente el guión de la partida, como deben interaccionar los personajes, cuanta información y de que manera dársela o los jugadores, las reacciones de los personajes que hemos creado, las acciones más comunes llevadas a cabo  y en algún punto nos permitirá trabajar a estructura general de la historia. Una buena historia de aventura tiene elementos claros: una situación difícil de superar donde los personajes se juegan la vida, muchas situaciones de peligro que no tienen porque ser combates donde se sufren fracasos, unos combates memorables y algún romance. Todos estos elementos hay que trabajarlos y en conjunto nos permitirán construir una buena historia de ese género.  

Algunos géneros comunes son:
Suspense, Aventura, Terror, Policial, Drama, Intrigra, Acción.

Esto no quiere decir que el género y la estética no tengan vínculos. Es obvio que en muchas ocasiones cuando pensamos en cyberpunk pensamos en que existen corporaciones que lo controla todo y que están en guerra secreta entre ellas por lo tanto escenas de espionaje  e intrigas son lógicas y coherentes; que si existe un protagonista pistolero en un western es obvio que debe haber un tiroteo; o si jugamos superhéroes tenga que haber acción. Pero eso no te obliga a ser más papista que el papa y muchos guionista lo han demostrado. Blade Runner plantea una historia policíaca con un ambiente cyberpunk, Ravenous presenta un thriller psicológico ambientado en el oeste o Watchmen, una historia noir con superhéroes.  

También es habitual, y esto es lo que causa más confusión,  que usemos una palabra para definir un género y una estética que suelen ir juntas. Por ejemplo el western estético incluye zonas desoladas, figuras de autoridad, antihéroes solitarios, tugurios de mala muerte, paisajes amplios y el western de género incluye duelos, tiroteos, persecuciones, escenas de tensión que desembocan en una acción frenética. Pero claro tu puedes hacer un western de suspense (Diablo de  Lawrence Roeck, secuestro, investigación, misterios, desapariciones en un entorno desolado con un antihéroe como protagonista) o una película de acción y artes marciales contemporánea de género western (Kill Bill escenas de tensión y acción frenética, historia de venganza y justicia por mano propia).

La realidad es que mezclar estéticas y géneros es un gran recursos para crear historias interesantes en el rol. Algo que rompa los esquemas de tus jugadores. ¿Y si esa partida de mazmorreo dejara de ser una historia de acción de fantasía medieval para convertirse en una de terror en una mazmorra donde los hostiga un enemigo al que no pueden abatir pero que no les va a matar de golpe? ¿Y si tu partida steampunk fuera una historia bélica de soldados que desean volver a casa? Todo es proponérselo. Pero claro, para eso debemos estar todos de acuerdo, al fin y al cabo, es posible que si a mi me ofrecen una partida de supervivencia en catástrofe y quiero hacerme un genio científico capaz de solventar la situación, es posible que si todo resulta en tiroteos constantes contra la policía porque te apetece jugar acción, a mi no me termine de gustar. Pero todo es hablar y negociar. Al fin y al cabo en el rol la historia la creemos entre todos y tu opinión cuenta.